Bueno, hace tiempo que no escribo en mi blog y realmente lo hacía porque muchos sentimientos aparecían en mi ser, y de alguna forma, tenía que expresarme. Y aquí estoy, escuchando U2 y escribiendo sobre él y lo que me hace sentir.
Hace tiempo, hablé por primera vez con un chico llamado Aday, en ese momento no tenía ni idea de lo que eran los sentimientos de verdad, ni de que algún día llegaría a necesitar a alguien como a él. En ese momento, era una Alba sin muchas ganas de querer a alguien, era una persona que pensaba que nunca nadie sabría aceptarla y valorarla, era una pequeña chica que nunca pensó en que abrazar o besar a alguien fuese tan perfecto. En que, sinceramente, llegaría algún día a creerme que de verdad soy una gran persona que ha encontrado a otra muy grande.
Pero... Después, descubrí que todo aquello podría suceder, él me haría sentirlo y creerlo. Es él... Él tiene algo tan maravillosamente mágico que cada día me envuelve más en su corazón, alma, en él mismo.
Y es que cuando me preguntan por como veo mi futuro, lo que me imagino es: él, yo, una vida, los dos juntos. Ya está, no quiero nada más. Sólo me basta dormir y amanecer a su lado, reír y llorar junto a él, hacer recuerdos inolvidables con este chico, que ha pasado de ser mi frustrado, a ser mi vida entera.
Y alomejor, aún no llego a sentir lo tan grande que siente él, pero estoy orgullosa de que esto haya continuado para así poder aumentar mis sentimientos cada minuto, horas y días.
Nos hemos vuelto inseparables. Si no estamos juntos, ninguno de los dos puede afrontar al mundo. Y es por eso, que no voy a ser tan estúpida como para dejar su mano a otra persona. Porque ahora sé que a mi lado es verdaderamente feliz, y eso, querida manzana cabezota, es lo que me llena de fuerzas a cada momento. Sé que tú también me ves sonreír a tu lado, lo sé, y es un gran tesoro lo que me ha brindado tu madre. Tu corazón. Esa cajita en tu pecho que late constantemente por lo que hemos creado los dos juntos a base de momentos únicos; de besos interminables, de miradas inalcanzables, de abrazos inimaginables... Y es que... Ya el corazón me está pidiendo a gritos que llegue ya el día en el que te vuelva a ver, a respirar, a notar. Ese día en el que nos sentiremos vivos, y no solo será uno, serán infinitos.
A tu lado, ya no me importa volverme loca, no me importa abrirme y llegarme a enamorar al completo. Si eres tú, ya te lo he dicho, me puedes demasiado.
Hicimos una promesa, ¿verdad? Siempre estaremos en las buenas y en las malas, pase lo que pase, para levantarnos y seguir caminando. Para confiar mutuamente. Porque esto sigue hasta el más allá, como nuestro amigo Buzz Lightyear.
Y siendo sincera, dependo de ti para todo. Sabes que odio admitirlo, pero como ya dije, si eres tú, ¿qué más dará todo lo demás? Sólo tú y yo nos hace falta para sobrevivir, lo demás es secundario.
Y bueno, Aday, nunca dejes de ser quién eres, y lo que eres para mí. Nunca, por favor.
PICA<15 ∞
No hay comentarios:
Publicar un comentario